Por qué vale la pena mirarlo con honestidad
Sentirse incómodo sin el teléfono es tan común que casi ni se nota. En 43 estudios en 18 países, alrededor de la mitad de las personas mostró nomofobia moderada y cerca de 1 de cada 5 síntomas graves. Que sea común no significa que sea inofensivo: esa preocupación de fondo puede ser parte de lo que hace que la gente siga revisando el teléfono.
La autoevaluación de abajo adapta las cuatro dimensiones del Nomophobia Questionnaire (NMP-Q), publicado por Yildirim y Correia en 2015: no poder comunicarte, perder la conexión, no poder acceder a información y renunciar a la comodidad.